Apuntes para explicar la media sanción a la ley de aborto: Entre la calle y el congreso

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Más de 700 expositores pasaron por el congreso a lo largo de dos meses para exponer argumentos a favor y en contra de una ley que permita a las mujeres realizarse un aborto de forma legal. En ese tiempo se pudo ver y escuchar de todo, argumentos económicos, médicos, biológicos, filosóficos, morales y hasta religiosos. Llamativamente, el congreso no fue el epicentro del debate; la discusión también se dio en los bares, las casas, la calle y, de forma muy intensa, en las redes sociales. Podemos apostar, sin mucho miedo a perder, que no hubo persona en este país que durante el tiempo que duraron esos debates no haya hablado del aborto con alguien; seguro que debatiste muchas veces con tus familiares, amigos y compañeros de trabajo. El aborto es uno de esos temas que no nos son indeferentes, ya sea que nos pronunciemos a favor o en contra.

 

Remontándonos en el tiempo, encontramos que la discusión sobre la penalización del aborto comenzó con el primer Código Penal en el año 1886. No obstante, durante todo el Siglo XX el aborto estuvo prohibido en Argentina, con ligeraz excepciones relacionadas al peligro de vida de la mujer o en caso de violaciones. Mientras en otras partes del mundo el aborto comenzó a ser discutido y despenalizado durante las décadas del ’60 y ’70, en Argentina recién en el año 2005 tomó estado público. En dicho año se creo la Campaña Nacional por el “Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito”, organización que nuclea distintos movimientos feministas, sociales y políticos. Desde entonces, esta organización presentó en el Congreso 6 veces el proyecto de despenalización, pero por negativa de la mayoría política en dicho momento, nunca llegó a tomar estado parlamentario.

 

La historia finalmente cambió a principios de este año. Quizás guiado por el oportunismo político o por la sabiduría de escuchar un reclamo que aumentaba en intensidad, en febrero el presidente Macri instó al Congreso a debatir el tema. Para ello, alentó a sus legisladores a dar un debate maduro y responsable, y otorgó libertad de conciencia para votar sin mandato partidario. Asímismo, luego de las movilizaciones por el día de la mujer, Macri afirmó que no vetaría ningún tipo de decisión que adopte el Congreso sobre el aborto. A pesar de ello, la mayoría de las estimaciones indicaban que el aborto no tenía muchas posibilidades de superar la Cámara de Diputados (el conteo de posiciones a favor y en contra estaba parejo con una leve ventaja para que no tuviera media sanción y muchos que anticipaban abstenciones) y, en el hipotético caso que lo hiciera, no tendría apoyo en el Senado.

 

Parece que muchos no tenían en cuenta que la política es dinamismo puro y muchas veces es impredecible.

 

Luego de numerosas audiéncias públicas, el 13 de junio llegó el día decisivo. En una sesión que duró casi 24 horas, el proyecto de ley por la despenalización del aborto consiguió la media sanción en una votación que, para nosotros los amantes de la política y el rosqueo, fue apasionante. Primero parecía que ganaba el no, después el sí, después de vuelta el no y recién a las 8 de la mañana del 14 de junio un grupo de diputados de La Pampa decidieron apoyar la ley (que originalmente se iban a oponer) y la historia por fin se definió.

 

Finalmente, ganó el sí por un margen de 4 votos (129 afirmativos contra 125 negativos y una abstención). Una votación tan cerrada como se preveía, con un resultado no tan imaginable antes de empezar la sesión.

 

Resultados votación por distrito

 

Lo que hace seis meses era difícil, se acaba de cumplir: el proyecto pasó la Cámara de Diputados. Lo que hace seis meses era imposible, parece que puede cumplirse: varios senadores ya adelantaron que van a acompañar el proyecto y tienen los votos para obtener la sanción.

 

La pregunta ineludible para los politólogos es ¿por qué la despenalización el aborto consiguió media sanción en la cámara de Diputados y seguramente será convertida en ley, superando todos los pronósticos adversos?

 

Nuestra hipótesis es que la combinación de elementos institucionales propios de la democracia representativa (las elecciones periódicas, la composición proporcional de los cuerpos legislativos con legisladores de las distintas provincias y la representación de individuos de ambos sexos y amplio rango etario) con el nuevo entramado social (el protagonismo político y social alcanzado por la mujer en los últimos años, la activa militancia feminista que se constituyó como un grupo de presión, la influencia de la religión y las nuevas tecnologías para comunicarse / organizarse) abrieron una ventana de oportunidad para que el esfuerzo de la coalición del sí pudiera conseguir la sanción.

 

Pasemos a analizar en mayor detalle algunas de estas hipótesis.

 

La relación entre el apoyo al aborto y el carácter confesional del distrito.

 

No es muy extravagante suponer que los diputados de los distritos más conservadores van a votar, ante un proyecto como el de la despenalización del aborto, de forma conservadora. Cómo no existen datos suficientes para medir de forma precisa que tan conservadora es la gente que vive en una provincia, vamos a utilizar un indicador aproximado: la penetración de la religión católica. Es cierto que ser católico no es sinónimo de ser conservador, pero también es cierto que la iglesia católica tiene de forma institucional una posición en contra del aborto y que fue uno de los principales activistas de bloqueo a la ley. Debido a esto, vamos a partir del nivel de penetración de la religión católica en el distrito para anticipar como sería el voto de los representantes del distrito en el Congreso.

 

La primera hipótesis es que los diputados de distritos más afines a la religión católica deberían votar, en su mayoría, en contra.

 

En la siguiente tabla se exponen el total de votos en contra, discriminado por región, y el porcentaje de población que declara profesar la religión católica dentro de dicho distrito (según la encuesta de creencias y actitudes religiosas).

 

Religión Católica y voto negativo

 

Los resultados confirman la hipótesis.

 

En la tabla anterior observamos una suerte de relación entre los distritos donde tiene mayor penetración la religión católica con el rechazo a la ley de aborto de sus diputados. El NOA, el NEA y Cuyo, donde 8 y hasta 9 de cada 10 personas se declaran católicos, fueron las regiones que aportaron el mayor porcentaje de votos negativos. En este sentido, destaca que la totalidad de los diputados de Salta y San Juan se opusieron a la despenalización del aborto.

 

En cambio, en las regiones menos católicas (Buenos Aires y la Patagonia), el voto en favor del aborto superó ampliamente el voto en contra. Incluso, lo diputados provenientes de Río Negro y Tierra del Fuego votaron en su totalidad a favor del proyecto.

 

La influencia de la representación “proporcional” en la media sanción del aborto.

 

Sabemos que la Cámara de Diputados representa al pueblo, con lo cual es la cámara con la mayor composición de miembros para dar cabida a representaciones minoritarias y por ende mayor cantidad de partidos. Pero, y acá se pone divertido, la representación del pueblo en la Cámara de Diputados no es lineal sino que tiene un doble juego operando de forma simultánea: por un lado establece un criterio lineal de 1 diputado cada 161 mil habitantes junto con uno “distorsivo” que impide que las provincias tengan menos de 5 diputados, a lo cual se suma la antigüedad del cálculo (que nunca se actualizó según los censos poblacionales), el cual subrepresenta ciertos distritos y sobrerepresenta otros. Ejemplo de ello, es que Córdoba posee menos diputados que Santa Fe y CABA a pesar de tener más electores.

 

En la práctica, esto significa que las provincias con mayor cantidad de habitantes tienen un criterio de representación en la cámara de diputados y las de menor población tienen otro. Si el método de selección fuera lineal (x diputados por cada x habitantes), el ratio diputados-habitantes debería ser idéntico para cada provincia, pero no lo es. Mientras en Córdoba hay un diputado cada 183 mil personas en Santa Cruz hay uno por cada 54 mil habitantes.

 

Veamos ahora cómo esto afectó el resultado final.

 

La CABA y Provincia de Buenos Aires suman 95 diputados (el 37% del total) y la región patagónica posee otros 30 diputados (el 12% del total), los cuales votaron en su gran mayoría de forma positiva al proyecto de ley. Es decir, una parte importante del trabajo estaba resuelto, solo hizo falta sumar los “díscolos” del resto de las regiones.

 

La coincidencia en el sentido del voto de los dos distritos más representados con los distritos de menor población, pero cuyo voto “vale más” en la Cámara de Diputados por estar sobrerepresentado, fueron un factor decisivo para la media sanción.

 

De esta forma, podemos afirmar que el carácter distorsivo de la representación poblacional, el cual sobrerepresenta a las provincias patagónicas, permitió que el proyecto de ley obtuviera media sanción.

 

Por otra parte, si el cálculo de diputados por cada distrito se hubiera actualizado según el crecimiento poblacional, Buenos Aires debería tener significativamente más diputados (pasar de 70 a 100) y así, bajo el supuesto de una distribución de bancas constante entre las diferentes fuerzas políticas, los partidarios de la despenalización del aborto podrían haber obtenido la media sanción con mayor facilidad.

 

La relación entre el sexo y la edad de los diputados con el apoyo a la despenalización.

 

Considerando que la despenalización del aborto es impulsada principalmente por el movimiento feminista y colectivos integrados en su mayoría por jóvenes, al momento de analizar estas variables partimos de las siguientes hipótesis:

 

Las diputadas mujeres deberían apoyar en mayor medida el aborto que los hombres.

El aborto va a conseguir mayor porcentaje de adhesión entre diputados de menor edad.

 

En relación a la variable sexo, encontramos el siguiente resultado:

 

Apoyo al aborto según sexo

 

De manera contraria a la hipótesis planteada, encontramos que las diputadas mujeres no apoyan la despenalización del aborto en mayor medida que los diputados hombres, sino que incluso el porcentaje de apoyo de estos últimos fue ligeramente superior. Comentario al margen, el gráfico anterior viene a confirmar la disparidad entre hombres y mujeres en la Cámara de Diputados y refuerza la necesidad de la ley de paridad de género.

 

Rechazada la primera hipótesis, pasemos a considerar la relación entre la edad de los diputados y su apoyo al proyecto de ley.

 

Como podemos observar en el siguiente gráfico, esta hipótesis se confirmó en la práctica.

 

Apoyo al aborto según franja etaria

 

Los diputados de menos de 40 años son los que masivamente se volcaron a favor de la despenalización y terminaron definiendo la votación. Cabe destacar que luego de los 40 años, no se observan nuevas variaciones en relación a la edad.

 

La relación entre la presión feminista y la fecha de caducidad de los mandatos.

 

Si quisiéramos descomponer la democracia en una ecuación podríamos decir que Democracia = Elecciones + Libertad de Opinión.

 

La elección es el mecanismo que aceptamos los ciudadanos, y casi todos los políticos, para formar y cambiar gobierno de forma regular; cuando los votantes estamos conformes con lo que hizo el representante lo reelegimos y cuando no, elegimos a otro que nos promete hacer las cosas mejor.

 

Este sistema pierde sustento si las opciones y la posibilidad de manifestar nuestro acuerdo o desacuerdo están limitadas. Es decir, la libertad de opinión es condición necesaria para que las elecciones no sean solo una fachada y nos permite a los ciudadanos expresar nuestro descontento con las políticas que no nos representan y convencer a los demás de nuestras ideas.

 

Entonces, ¿cómo entra todo esto con la media sanción de la ley de aborto? Guillermo O’Donell decía que las democracias latinoamericanas eran democracias con baja calidad institucional puesto que los gobernantes actuaban sabiendo que el resto de poderes del Estado estaban subordinados al ejecutivo y el único límite estaba en las elecciones; la única instancia en la que los gobernantes dan cuenta por sus acciones es en la elección.

 

Con la explosión de la sociedad civil surgieron organizaciones sociales, ONGs y hasta medios de comunicación que ejercen un nuevo tipo de control sobre los actos de gobierno[1] de forma permanente, sin la necesidad de ceñirse al corset del período electoral (las demandas sociales no esperan en reposo dos, tres o cuatro años para hacerse notar). Estas organizaciones recurren a actividades diversas con el fin de darle visibilidad a sus demandas y forzar a los gobernantes a que los escuchen y den respuestas a sus planteos (incluso en algunos casos mediante mecanismos horizontales de control, como son las acciones judiciales). El costo de ignorarlos es la pérdida de capital político, en criollo: votos.

[1] Este es el argumento de Peruzzotti y Smulowitz (2010)

 

El movimiento feminista argentino se inscribe en este grupo de organizaciones que, desde hace más de un siglo, viene manifestando sus demandas en el espacio público. Un punto de quiebre en la trayectoria del movimiento feminista, el cual trajo aparejada la actual popularidad y notoriedad en el espacio público, fue #NiUnaMenos. A partir del femicidio de Chiara Páez, una niña menor de edad, #NiUnaMenos logró convocar en las plazas de todo el país una cantidad impresionante de personas dispuestas a manifestarle al Estado la necesidad de atender la cuestión de la violencia contra las mujeres. A partir de dicho momento, el movimiento feminista ganó presencia en todo el territorio nacional, trascendiendo las fronteras de los activistas e incorporando apoyos en nuevos estratos sociales.

 

Las activistas feministas lograron convertirse en una organización capaz de interpelar un gran número de demandas de un importante segmento poblacional; y para los políticos ignorar las demandas de mucha gente puede ser peligroso cuando se busca una reelección. Siguiendo este razonamiento, nuestra hipótesis es que mientras más cerca del momento de renovar su banca se encuentre un diputado, más permeable será a la opinión pública.

 

El gráfico siguiente muestra los votos de los diputados teniendo en cuenta la fecha en la que finaliza el mandato. Los diputados cuyo mandato se termina en 2019 tienen que revalidar su lugar en el congreso muy pronto, los que terminan en 2021 todavía tienen más tiempo antes de tener que pasar por una elección:

 

Votación según fin de mandato

 

Los diputados que terminan su mandato en 2019 votaron, mayoritariamente, a favor. Lo cual puede llevarnos a suponer que fueron más receptivos ante la demanda social más “ruidosa”. Los diputados que terminan su mandato en 2021, son menos permeables a esta demanda puesto que saben que en el corto plazo, no van a tener que revalidar su posición y por ello pueden elegir votar conforme a sus convicciones personales. De esta forma, se confirma la hipótesis planteada.

 

Una lectura paralela podría indicar que la relación entre la fecha de caducidad y el apoyo a la despenalización está determinada por la pertenencia partidaria. Dentro de esa lógica, encontramos que el kirchnerismo que apoyó en gran medida el proyecto (54 votos a favor sobre 65 diputados) en 2019 pone en juego 40 de esas bancas. En cambio, dentro de Cambiemos la despenalización obtuvo 42 votos sobre los 107 diputados del interbloque y en 2019 solo pone en juego 46 bancas. De acuerdo a estos datos, realizando una lectura superficial, podríamos creer que en lugar de la fecha de caducidad, la pertenencia partidaria sería la variable indicada para explicar el apoyo al proyecto. No obstante, si analizamos el comportamiento interno dentro de Cambiemos encontramos que el porcentaje de apoyo al aborto es mucho mayor en aquellos diputados que renuevan sus bancas en 2019. De esta forma, la dinámica partidaria no tiene mucho que explicar dado que todos los partidos dieron libertad de acción, pesando más la dinámica provincial. En relación a esto, los diputados de Cambiemos en la mayoría de los casos votaron en sintonía con el voto provincial (donde ganó el no votaron más el no, donde ganó el sí estuvieron más divididos o directamente votaron en su mayoría el sí).

 

Podemos ir un paso más allá y ver cómo actuaron los diputados en las provincias que votaron mayoritariamente en contra del proyecto (las 16 provincias donde la negativa al aborto obtuvo más del 50% de los votos). A continuación se presenta gráficamente la relación entre el apoyo al aborto y el año de finalización del mandato.

 

Resultado en Diputados que finalizan el mandato en 2019

 

 

Resultado en Diputados que finalizan el mandato en 2021

 

La diferencia es significativa. Cuando el mandato finaliza en 2019 la diferencia entre votos positivos y negativos es menor que entre los diputados que finalizan su mandato en 2021. Entre los diputados con mandato hasta 2021 la mayor parte vota de forma negativa, incluso con 8 casos (Santiago del Estero, San Juan, Salta, Misiones, La Rioja, Jujuy, Formosa y Catamarca) donde el 100% votó de forma negativa.

 

Conclusión:

 

La media sanción del proyecto de ley para despenalizar el aborto, independientemente de cómo termine la votación en la Cámara de Senadores, se va a discutir por largo tiempo y las consecuencias en el sistema político y social no van a ser menores.

 

En este artículo sostenemos que el resultado de la votación puede explicarse por la combinación y la activación conjunta de factores sociales: el protagonismo del movimiento feminista, la penetración de la religión y las nuevas formas de acción colectiva -las acciones del movimiento feminista y el rol de los nuevos medios de comunicación-, como por factores institucionales (la conformación distorsiva de la Cámara de Diputados y la presión electoral a la que están sujetos los diputados para renovar sus bancas).

 

A lo largo del análisis trabajamos con diferentes hipótesis, obteniendo los siguientes resultados:

 

· Se confirma la hipótesis de que los diputados provenientes de distritos más afines a la religión católica rechazaron en mayor porcentaje la despenalización del aborto.

· Se confirma la incidencia de la distorsión que sobrerepresenta a los distritos con menor cantidad de habitantes en la aprobación del proyecto en la Cámara de Diputados.

· Se recuerda que si el cálculo de diputados que le corresponden a cada distrito hubiera sido actualizado según el crecimiento poblacional y la distribución de bancas se hubiera mantenido constante, los partidarios de la despenalización del aborto hubieran obtenido la aprobación con mayor facilidad.

· Se rechaza la hipótesis de que las diputadas mujeres apoyan la despenalización del aborto en mayor medida que los diputados hombres.

· Se confirma la hipótesis de que los diputados jóvenes son los que apoyaron en mayor medida la despenalización.

· Relacionado con la dinámica electoral podríamos pensar que mientras más cerca del momento de renovar su banca se encuentre un diputado más permeable será a la opinión pública, y por ende tendrá mayor probabilidad de apoyar la despenalización.

· Se observa que las demandas del movimiento feminista se convirtieron en una suerte de “clima de época” que influyó en el resultado final de la votación.

 

Por primera vez en la historia argentina, un proyecto para despenalizar el aborto consiguió ser debatido en el Congreso e incluso obtuvo una impensada media sanción. Lo que era poco factible, ya no lo es, y los cálculos actuales indican que existe una ventana de oportunidad para que la despenalización se convierta en ley.

 

El Senado seguramente va a ser una nueva batalla. La conformación de la Cámara Alta brinda un gran poder de decisión a las provincias y la diversidad de posiciones es menor (menos miembros y partidos políticos representados). A su vez, el Senado está integrado por miembros de mayor edad y siempre se ha caracterizados por posiciones más conservadoras. Sin embargo, el juego democrático no se detiene y lo ocurrido en la Cámara de Diputados puede ser un antecedente difícil de ignorar.

 

Cuando las estructuras se mueven, generan una inercia que es difícil de detener.

 

 

Luis Monti
Gerencia y estrategia en

Politólogo, Abogado y comunicador nato, Hincha de Talleres, lateral rústico pero con proyección.

Emmanuel Martín Garnica

Politólogo

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